Crónica Hellfest 2013

Otro año más la ThrashWay Crew volvió a desplazarse a Clisson, para disfrutar de uno de los mayores festivales de música de Europa. El Hellfest regresaba a los escenarios con un cartel como siempre, impresionante. Más de 200 bandas, 7 escenarios y 3 días para ver al mayor número posible de bandas.

La organización del festival estaba planteada muy parecida al año pasado, algo de agradecer, ya que el año pasado toda la organización tanto estructural como logística y estéticamente nos pareció un lujo, sobre todo en lo referente a las comodidades y facilidades de la “press zone”.  Llegamos a Clisson el miércoles tarde para encontrar un buen sitio en el camping y comenzar a explorar y disfrutar el jueves bien temprano con la fiesta de presentación. Según la organización 112.000 asistentes nada menos han acudido este año al festival francés, una gran noticia, aunque hubo otra mala, el tiempo volvió a no acompañar…

Viernes.

El Viernes amaneció como lo suele hacer en el Hellfest, a las 9 de la mañana con una población festivalera multiplicada por 10 y con muchas ganas de fiesta. También con la indecisión de que grupos ir a ver, algunos de nosotros decidieron que se quedarían casi todo el día en el WarZone, sin duda la ocasión lo merecía, ya que actuarían muchos de los mejores representantes del hardcore internacional, decididos a borrar la mala impresión que nos dio el pasado año el sonido de este escenario (que nos impidió disfrutar de bandas como Integrity o Cancer Bats) , volvimos para comprobar si esas bandas que ya hemos visto mil veces volvían a sorprendernos con su directo. VeraCruz fueron los encargados de abrir, y como no iba a ser de otra forma, lo hicieron por todo lo alto, para nosotros son ya unos viejos conocidos, ya que pasan por Asturias cada vez que giran por España y siempre dan un espectáculo increíble, además de transmitir una gran energía al público. Siempre los hemos visto en salas “pequeñas” por lo que nos quedaba la duda de si se les vencería el miedo escénico o si esa falta de cercanía con el público les rebajaría la fuerza con la que suelen tocar, pero no fue así. Los siguientes fueron Berri Txarrak, que se han convertido en uno de los grupos con más proyección internacional del nuestro país. Los navarros hicieron lo que saben hacer muy bien con un público muy entregado. Tras ellos les tocó el turno nada menos que a Bane, uno de los grupos más en forma de las escena HxC, que ya nos dejaron impresionados en Oviedo el año pasado y hace unos años en el Resurrection Fest. Sin duda es uno de esos grupos que los amantes del hardcore más puro aman, por su su propia idiosincrasia. Salieron e hicieron lo que un grupo como ellos debe de hacer encima de un escenario, no dar un respiro al público, sin duda un conciertazo si te gusta el estilo.

En otros escenarios también se había podido disfrutar al máximo de otros estilos. Mientras tanto, en el Mainstage2, Dr.Living dead y Vektor daban un repaso al publico más thrasher//crossover , pese al poco tiempo que les dejaron para tocar,  fueron dos de los conciertazos del día, ambos eran dos grupos a los que teníamos muchas ganas de ver y al igual que el año pasado, los más madrugadores pudieron disfrutar de unos de los mejores conciertos del festival.

Los franceses 7Weeks tocaban a primera hora en el Valley y también reclamaron nuestra atención, y más al saber que los tendríamos poco después en el Stonefest de Piedras Blancas.

Hicimos un pequeño descanso, sacrificando a Saxon y a Hellyeah, para encadenar después todos los conciertos de la tarde/noche.

Empezamos con Deez Nuts, brutales como el año pasado en Viveiro, el WarZone ya era,haciendo honor a su nombre, una zona de guerra literalmente, moshpit por todos los sitios y más aún cuando tras ellos aparecieron Terror en el escenario. Los de L.A. son uno de los grupos de hardcore internacionales que mas veces hemos visto sobre los escenarios en distintas ocasiones y nunca nos han defraudado, siempre hay disputas sobre si la elección del setlist fue la acertada, pero todos coincidimos en el gran concierto que dieron. Si algún fan del hardcore más duro no los ha visto aún, se los recomendamos sin ninguna duda. Esta vez quizás se echaron de menos algunos temas de discos antiguos, el setlist fue muy básico, pero como siempre, eso no restó calidad al concierto.

Otro de los grandes incentivos del festival para nosotros la estaba liando en el Mainstage2, y es que Testament volvían a Clisson por la puerta grande. Aún no eran las 7 de la tarde y había una gran masa de metalheads esperándolos. Al igual que el año pasado, el viento pareció perjudicar a los dos escenarios principales y el sonido del concierto se vió afectado por este inconveniente, pero aún así podemos asegurar que Testament están en plena forma, a pesar del escaso setlist que ofrecieron.

Tras ellos, la mayoría de los thrashers ni se movió de su sitio, ya que le tocaría el turno a Kreator, que presentando su ultimo disco ofrecieron un espectáculo brutal, pocas veces nos han defraudado los de Petrozza y esta vez no iba ser menos, a pesar del ya mencionado problema con el viento. Como los anteriores, un setlist escaso (suponemos que por la limitación de tiempo de la organización) que nos dejó con ganas de más, pero nada que reprochar a la banda.

Sick of It All y Agnostic Front pusieron el broche de oro al día en el WarZone, si bien a los de Roger Miret los llevo viendo unos años a un nivel un poco inferior al que acostumbraban, Sick Of It All demostraron por qué fueron y siguen siendo de los mejores grupos a los que un fan del hardcore puede ir a ver, temas clásicos, moshpits increíbles, y mucha adrenalina, sin duda el mejor final posible para el escenario dedicado al hxc y al punk.

Ceremonial Oath nos parecieron un poco flojos en el Altar, seguramente un sonido regular ayudó a que no le encontráramos el punto justo al directo del grupo, todo lo contrario que con los siguientes en actuar sobre el escenario. Que At the Gates iban a dar un conciertazo no era ninguna sorpresa, la pregunta sobre el estado musical de los suecos ya nos la respondieron el año pasado en el Resurrection Fest, y nos quedamos perplejos ante la intensidad y la calidad del directo, que nos hacía rememorar sus mejores años. En el Hellfest pudimos disfrutar ya sin sorprendernos, de un grandísimo concierto de la banda, a la que esperamos poder ver muchas más veces y que recomendamos encarecidamente para todos los amantes del metal extremo.


Los encargados de cerrar el Altar casi lo hacen reventar, y es que la gente no paró de hacer moshpit con Six Feet Under, un directo arrollador.

La parte más clásica en esta jornada la pondrían Helloween, Twisted Sister, Whitesnake y Def Leppard, de los cuales nuestros favoritos fueron sin duda la banda de Dee Snider, como la última vez que los vimos, geniales en un directo con calidad y muy divertido, que devuelve al público a los añorados buenos años del esplendor de la banda, son un grupo que ha sabido envejecer muy bien y el público lo agradece, seguramente habría datos técnicos de la banda que no están a la altura, pero lo que ofrecen es un concierto para divertiste y pasárselo bien. En gran parte la frescura del grupo es mérito del gran Dee Snider, que no para de saltar, correr e interaccionar con el público en todo el concierto, un grande donde los haya.


El de Helloween también fue un concierto muy divertido, y con sus clásicos consiguieron unir la voz de un  ecinto abarrotado, sin embargo Whitesnake y Def Leppard, a nuestro parecer salieron a medio gas. Def Leppard eran los grandes esperados de la noche, pero como ya nos sucedió el año pasado, las expectativas de los más esperados no se cumplieron, quizás por esperar demasiado de ellos. El setlist de Def Leppard nos pareció además poco adecuado para cerrar un festival como el Hellfest.

Sábado.

El sábado para muchos sería el día más esperado por la asistencia de Kiss, sin duda uno de los grandes reclamos mainstream del festival.  Para nosotros el día comenzó algo más tarde, por la agotadora jornada del viernes. Comenzamos en el WarZone con unos Casualties un poco bajos, pero siempre entretenidos a la espera de que llegaran más tarde unos Unearth que desarrollaron una bestialidad de directo que nos deja impresionados siempre que los vemos, a pesar del poco tiempo que tuvieron, los de Massachusetts son otro de esos grupos que nunca defraudan y que aúnan tanto a los fans del hardcore más duro, como a los del metal extremo, con una energía impresionante sobre el escenario,simplemente brutales.

En el mismo escenario también pudimos ver a unos Converge arrolladores, que ofrecieron, como suelen hacer, una de las mayores demostraciones de energía y actitud extrema del festival, más tarde llegaría el punk rock más esperado del festival con NOFX y Bad Religion.  Ambos hicieron lo que se esperaba de ellos, ni más ni menos, temas clásicos y mucha diversión en ambos conciertos, con un Fat Mike muy dado a hacer las veces de speaker para ganarse al público.


Esta vez pasamos algo más de tiempo por el Valley,empezamos por el Stoner-rock de Witchcraft, que sacaron los mejor del público del Valley y fue una elección muy acertada para empezar a moverse en lo que sería un gran sábado en el escenario, principalmente por las ganas de ver a Red Fang y a Manilla Road, otra de las estrellas del festival. Los primeros sonaron muy bien, y tuvieron a un público muy entregado, un grupo muy digno de ver, pasamos un buen rato en su concierto. Con Manilla Road pudimos disfrutar como nadie, a pesar de la poca asistencia en el Valley tratándose de una banda de este nivel, el público estuvo entregado totalmente en todo momento y la banda  nos deleitó con su particular estilo, muy difícil de ver en otros conciertos y con un repaso casi completo a su discografía.

Por los conciertos del Temple, un día más no pudimos pasar, y solo fuimos al Altar para ver a Morbid Angel, que parece que algo han aprendido de sus últimas críticas y se centraron en un repertorio clásico, repasando los temas míticos de la banda. Aún así parece que Morbid Angel ya no son lo que eran, su traspiés creativo les ha pasado factura y es difícil verles en la forma que ostentaban hace unos años.

Ya centrados en los escenarios principales, pudimos disfrutar en directo del nuevo y genial disco de Parkway Drive y el mal tiempo no lo impidió, un público entregadísimo recibió a la banda como una de las más esperadas del festival y la banda no defraudó. Si bien es cierto que es una de las bandas más solicitadas de los últimos años, también lo es que hacen méritos para ello, ofrecieron un concierto increíble pese al mismo problema de todos los años con el sonido de los escenarios principales, tras ellos nos encontamos a la espera de que llegara Down, otro de los grandes incentivos del festival. Y qué decir de Phil Anselmo? Uno de los frontman más reconocidos del mundo, el directo de su banda es siempre una garantía de éxito. Quizás se pasó un poco de speaker el ex de Pantera, pero consiguió ganarse al público y de paso destrozar los cuellos de los asistentes. Siempre es un buen día cuando se puede ver a una banda como Down en directo.

Tras otro descanso Papa Roach pusieron una nota más tranquila al día y ZZ Top nos hicieron disfrutar de un buen show, con su rock más canalla y sus temas clásicos es difícil no disfrutar un concierto de estos grandes de la música sureña, hacía ya unos años que no los veíamos y el resultado fue muy satisfactorio.

Poco después llegaron Kiss, en lo que sería el concierto más esperado y mas lleno del festival, no cabía un alma en el recinto. Kiss salieron a ofrecer lo que mejor saben hacer, un espectáculo visual y sonoro como casi nadie lo hace en la actualidad, y lo consiguieron, con sus clásicos, su pirotécnica, sus plataformas sobre el público, sus juegos de luces y su gran calidad de sonido. Más que un grupo de música son un concepto de espectáculo en sí mismo, y huelga decir que no defraudan nunca al público. Todo fue perfecto en el show de Kiss, que nos dejó un genial sabor de boca para finalizar la jornada y más de una vez con la boca abierta por ver semejante despliegue de medios mientras sonaban temas que tan bien conocemos todos.

Para cerrar los escenarios principales Korn decepcionó profundamente, pero tampoco esperábamos mucho de la banda, que hace tiempo que dejó de ser lo que era.

Domingo.

Con un cansancio más que razonable en el cuerpo, nos dispusimos a afrontar la última jornada de esta edición del Hellfest Open Air. Los días anteriores habían estado marcados por la indecisión al escoger a los grupos y la cantidad de conciertos de calidad y esta no iba a ser menos. A pesar de que esta vez fuimos un poco menos madrugadores a primera hora nos dispusimos a desayunar con el mejor deathmetal brasileño, en el Altar comenzaban Krisiun, a los que tendríamos en Oviedo al día siguiente, y queríamos comprobar lo que nos esperaba, y fue impresionante, una banda muy compacta, repleta de calidad y fuerza, en su escasa media hora de setlist hicieron que los metalheads mañaneros se olvidaran de las agujetas en el cuello y lo dieran todo, como al día siguiente harían en el concierto de nuestra ciudad. Los brasileños son unas verdaderas máquinas y lo dejaron bien claro.
Ya despejados después de la intensidad de Kirisun, algunos preferimos relajarnos un poco con el sonido de My sleeping Karma, a los que media hora de actuación se les quedó un poco corta para desarrollar su show, un complejo conjunto sensorial, que parece saber a poco si no se desarrolla completo. En cambio otros preferieron seguir con el metal extremo y se quedaron a ver a Inquisition, otros a los que la media hora escasa marcada por la organización les pasó factura y tuvieron que apurar demasiado un setlist que pedía algo más.

Tras un pequeño descanso, volvimos al Valley para ver a Graveyard, con los que habíamos podido disfrutar hace poco en su gira española. Su concierto fue fabuloso, con un sonido que envolvía todo el recinto del Valley y nos transportaba a los mejores 70 como ellos saben hacer. Un conjunto de sensaciones muy recomendables para cualquier fan de la música, sin duda son uno de los grupos del momento y que de seguir en ese nivel de directo no harán más que seguir atrayendo a las masas rockeras a sus conciertos. Pero el rock ‘n’ roll no acabó con ellos, justo después en el Mainstage1 comenzaba Danko Jones, del que también pudimos disfrutar hace unos meses en una gira española. El concierto estuvo muy animado a pesar del viento y del pobre sonido, pero la banda siempre sabe como llegar a la gente con sus pegadizos ritmos a los que parece imposible resistirse .

Una vez más nos dividimos, en el Altar, Misery Index dieron un potente concierto pero sin nada especial, pero en el Warzone, Cockney Rejects nos sorprendieron mucho con su buen estado de forma, sinceramente pensábamos que sería un concierto más pobre y fue todo lo contrario, un concierto muy animado y con un buen sonido para los amantes del Oi! old school.
Tras ellos esperaban Voivod en el Mainstage2 y Korpiklaani en el Temple, a los primeros apenas se les pudo disfrutar, sinceramente opinamos que si el problema del viento va a persistir todos los años y a complicar el sonido de los escenarios principales debería pensarse en algún tipo de alternativa, estructural o de orientación, pero es una verdadera pena. El concierto tenía todos los ingredientes para triunfar, incluso una aparición estelar de Phil Anselmo, pero se quedó en nada por este inconveniente. Con Korpiklaani fue bastante distinto, el ambiente fiestero se contagia irremediablemente con los fineses, que dieron un repaso a los temas más animados de su discografía con un público entregadísimo, que no paró de cantar las letras y de bailar en ningún momento.
A eso de las 18.30  Gojira tenía pensado ganarse a su público patrio en una hora, y vaya si lo consiguieron. Hablar de Gojira ya es hablar de uno de los grupos más potentes del panorama mundial, sus directos increíbles y siempre masificados, han conseguido aunar a metalheads de todos los tipos e incluso a fans del hardcore y sus derivados más duros. Un setlist cargado de temazos y un público sin parar de moverse fueron los ingredientes para uno de los mejores shows de esta edición del Hellfest.

El cover show de Down fue muy acertado, una elección muy buena para relajarse un poco y disfrutar de varios clásicos y actuaciones estelares que hicieron que del público se lo pasara genial, un poco más tarde nos fuimos al Temple para ver a Marduk, que fueron los grandes triunfadores para el público black metalero, y dieron un recital a la perfección,muy intenso y acertado para el público que les sigue. Justo después hicimos el que sería el último descanso del festival antes del fin de los conciertos, para encadenar los 4 grupos que veríamos para finalizar esta edición.

Comenzamos con Volbeat, otra de las grandes estrellas del festival, que arrasaron ante un recinto en el que ya no cogía ni un alma. La banda tiene un directo aplastante, y lo demostró sin una sola concesión al público durante todo el repertorio , incluso tuvieron un invitado especial para tocar Evelyn, nada menos que Barney de Napalm Death, a los que veríamos más tarde para finalizar el festival. Un gran concierto que dejó un genial sabor de boca. Mientras tanto Cradle of Filth la liaban en el Temple para los metalheads más extremos. La gente ya empezaba a impacientarse cuando sonó la intro y comenzó a aparecer la banda y el publico enloqueció, una hora de concierto increíble, con un sonido espectacular que pocas veces te absorbe tanto en estilos tan extremos. Muy rápido y antes de que pudieran acabar, nos fuimos a ver un poco al grupo de moda, Ghost, a los cuales se les cambió el escenario nada menos que con Danzig, una de las supuestas estrellas del festival, suponemos que por la previsión de que hubiera más gente en el concierto de Ghost que en el de Danzig. No sabemos si ese fue el motivo pero en el recinto no entraba un alma para ver a Ghost, también el escenario estaba abarrotado de gente de otros grupos que no se querían perder el concierto de los suecos.

Sinceramente, siempre me ha parecido exagerada la masiva respuesta de audiencia que ha tenido la banda, a pesar de ser una banda de calidad y de que la parte del concierto que vimos estuviera acertada, ese repentino encumbramiento como banda de referencia mundial me parece más bien fruto de una buena estrategia de marketing que de una verdadera recompensa al trabajo musical desarrollado. Sea como sea, la banda llegó para arrasar y lo hizo, el espectáculo que ofrecen rodeado de todo ese oscurantismo es muy digno de ver, pero cuando apenas iban por la mitad del concierto volvimos a escaparnos para ver a los encargados de cerrar nuestra particular edición del Hellfest 2013.
El año pasado ya fueron para nosotros uno de los grupos que mejor sonaron en todo el festival, y este año no íbamos a perder la oportunidad de volver a ver a los grandes Napalm Death, que rara vez defraudan, y evidentemente no nos defraudaron, nos dieron el impulso necesario para acabar el festival por todo lo alto y agotaron las últimas gotas de energía que nos podían quedar con un concierto que creemos no se puede describir si no te gusta su música y lo vives en directo.

Con el fin de la actuación de Napalm Death finalizamos esta edición del Hellfest, que un año más nos dejó encantados en todos los aspectos y al que seguro que seguiremos volviendo por muchos años.

*Photos by www.hellfest.com

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