HELLFEST 2012

Debido a las reformas que hemos experimentado en nuestra web durante este verano, nos hemos visto obligados a posponer la publicación de las crónicas de los festis de este verano.

Ya queda menos para el Hellfest 2013, así que, para no demorarlo más y aprovechando nuestra recién estrenada web, publicamos por fin nuestras crónicas del Hellfest 2012. Que la disfrutéis:

Día 1.Viernes 15

Ya habíamos aterrizado en Clisson el Miércoles por la noche, y durante el Jueves, pudimos explorar desde fuera los terrenos exteriores al Hellfest y el pueblo de Clisson.

El escenario prometía, pero no fue hasta el viernes, cuando pudimos sorprendernos con las magnificas instalaciones del festival y con lo cuidado que estaba el diseño estructural del recinto. Esperando por los Megadeth, Lynyrd Skynyrd, Obituary, King Diamond , Amon Amarth y Tragedy, nos dispusimos a abarcar el mayor número posible de conciertos, empezando por los grupos que se encargaron de abrir el Valley, que sinceramente impresionaron y dieron la talla, nos trasladamos hasta el War-zone para ver a Vitamin X.

Los holandeses ofrecieron un repertorio con mucha energía. Pero lo que no podíamos quitarnos de la cabeza era que a las 5 de la tarde podríamos ver por fin a Brujería, en el escenario el Altar, y la hora finalmente llegó.

Empezando con la intro del clásico Pito Wilson, la gente enloqueció con los “narco-satánicos” como si fueran las 2 de la mañana. Quizás el sonido fue un poco sucio, y el repertorio dejó demasiados clásicos en el tintero por temas del mediocre Brujerizmo, pero lo cierto es que tienen un encanto especial que contagió al público, y el ver a ingleses, franceses y alemanes cantando sus temas, nos hizo convencernos de que seguramente son el grupo de habla hispana más internacional del metal extremo.

Con Jeff Walker y Shane Embury sobre el escenario no podían fallar. El Sr.Embury merece un comentario aparte, puesto que se pasó los tres días del festival , sobre el escenario del Altar,el Viernes con Brujería, el Sábado con Napalm Death y el Domingo con Lock Up, demostrando un gran nivel profesional.

Durante la actuación de Brujería,en el Mainstage 2, estuvieron dándolo todo Heaven Shall Burn, con un público increíblemente entregado y un setlist un poco escaso con sus mejores temas, los Alemanes demostraron, que siguen siendo una de las bandas más en forma de la escena, por lo que todos esperamos que no se alargue más la espera por su siguiente álbum, que esperemos por lo menos, esté a la altura del último (“Invictus”. 2010).

Después de la descarga de death metal y metalcore, tocó relajarse con Gotthard. La banda se presentaba con un público expectante por ver si Nic Maeder daba la talla y se convertía en un digno sucesor del fallecido Steve Lee. Si bien es cierto que los suizos cumplieron, también lo es que no sobresalieron y que les faltó algo de presencia en el escenario, sobre todo al nuevo vocalista. A pesar de todo,el público se mostró conforme con la actuación en todo momento y satisfecho al final.

Los caminos del Hellfest volvían a diverger, esta vez entre el deathpunk de Turbonegro y el grindcore de Nasum.

Los noruegos rara vez defraudan, y tienen unos publico muy fiel y muy entregado que durante todo el festival se esmeraron en mostrar sus chupas oficiales de Turbojuend para mostrar su total apoyo a la banda. Empezaron con el clásico All my friends are dead y su repertorio se alargó durante unos 13 clásicos que fueron muy bien respetados para nuestra sorpresa, ya que nos esperábamos unos Turbonegro mucho más agotados, algo en lo que sinceramente, estábamos equivocados.

Nasum por su parte se vieron contaminados por el mal sonido,  quizás un festival no sea el mejor lugar para ver a grupos de grindcore, sin embargo asombraron con repertorio increíblemente largo y sin apenas pausa, que dejó exhausto al público más entregado en el pit.

Poco a poco se acercaba la noche en Clisson, tocaba el turno de Lynyrd Skynyrd, sin duda, una de las bandas más esperadas por el público, que cumplieron con creces, y dieron una brillante actuación que más de uno recordará siempre.

Sin embargo, nuestro objetivo personal en esa hora era mucho más extremo y se centraba en el embarrado WarZone, ya que nos disponíamos a ver por primera vez  a Integrity, uno de los grupos más importantes de la escena hardcore de los 90.

La banda desarrolló un potente concierto, con una presencia y una fuerza increíbles, ciertamente como siempre me imaginé que sería un concierto de Integrity. Sin embargo el concierto falló por dos factores, el sonido y el barrizal que se había formado en el Warzone, y que impedía que la gente pudiera entregarse con facilidad. Sin embargo, Integrity lo dieron todo durante su hora de actuación y fueron de lo más duro de la tarde, con el permiso del grupo que veríamos a continuación.

Cannibal Corpse fueron los encargados de agrupar al público más extremo de la noche. George Fisher y compañía salieron al escenario sin intención de ofrecer tregua alguna, como es habitual en ellos. Venían presentando su último trabajo (“Torture”.2012) del que tocaron 3 temas. Si bien es cierto que, volviendo al tema, quizás los escenarios “pequeños” del Hellfest no estaban preparados para semejante brutalidad, la banda ofreció un espectáculo impresionante, algo que no sorpendió a nadie, dada su conocida calidad en la puesta en escena.

Un poco más al fondo, arrancaba los motores sureños Hank III, uno de los más esperados por el público del Valley, que ofreció un extenso y divertido concierto ante un abundante público que alzaba sus jarras de cerveza, y con la cerveza como nexo de unión, pudimos ver a los Dropkick Murphys, que animaron desde el Mainstage2 a un público, quizás ya más atento al comienzo de Megadeth.

Los de Boston, como siempre que los he visto, ofrecieron una fiesta sobre el escenario desde su State of Massachusetts hasta su conocido I’m shipping up to Boston, pasando por alguna versión de AC/DC. Su origen irlandés se deja ver en el escenario, porque sin dejar de ser rudos como cualquier grupo streetpunk, no dejan de lado sus ganas de divertirse.

Y por fin, a las 23.10, llego el turno de Megadeth. La banda de Mustaine era uno de los principales alicientes del festival, a pesar de venir presentando su mediocre “TH1RT3EN”, ver a uno de los grupos más grandes de la historia del metal, siempre es un aliciente. Nos decidimos por ver a los thashers, con la opción de volver al Altar a mitad de concierto si Mustaine no nos convencía para ver empezar a otro de los más esperados del festival,  y así fue. Megadeth salieron sin fuerza alguna, seguramente perjudicados por el viento que estropeaba la sonoridad, pero aun así, en ningún momento tuvimos la sensación de estar viendo a los Megadeth que todos tenemos en la cabeza. Su disco mas representado fue el citado “TH1RT3EN” y Mustaine dio la sensación de estar cansado y apagado, lo que fue una verdadera pena para las casi 80000 personas que asistieron al concierto.

Como habíamos previsto, nos escapamos al Altar a ver si Obituary daban algo más de caña, y así fue. Sin duda fueron los triunfadores de la noche en el Hellfest. Prácticamente no se podía acceder a la carpa y el sonido desde fuera era igualmente espectacular, tocaron un repertorio muy clásico y la gente quedó más que satisfecha, sobre todo por el buen sonido.

Después de la gran actuación de Obituary la propuesta era diversa, Tragedy, Amon Amarth o King Diamond, de los cuales Tragedy fueron los grandes triunfadores, Amon Amarth se mantuvieron en su línea, con un gran concierto y llenaron el recinto con sus fieles seguidores y King Diamond nos decepcionó profundamente, si bien es cierto que tampoco esperábamos mucho y que el cansancio ya empezaba a hacer efecto.

Tras los conciertos, y después de disfrutar de la fiesta en la zona de prensa con alguna que otra cerveza de más, nos despedimos hasta el siguiente día, que empezaría muy temprano.

Día 2. Sábado 16

El Viernes comenzó temprano, nada menos que a las 10.30 de la mañana ya estábamos en primera fila del Mainstage 2, para ver a Suicidal Angels. Los griegos venían presentando su último trabajo “BloodBath”, el cual no había sido una digna continuación a sus anteriores discos, mucho más frescos y originales. Sin embargo esperábamos que su setlist de media hora se llenara de temas más antiguos. Frente a un escaso público la banda hizo lo posible por despertar a unos thrashers aún con legañas y pensando más en el desayuno que en el mosh pit y cumplieron, y hasta arrancaron algunos circles pits entre el embarrado suelo del festival, que en unas horas acabaría secándose por el contundente sol que invadió Clissón ese Viernes.

Tras ir a desayunar en una escasa media hora, volvimos al Mainstage 2 a ver a Gama Bomb, (ese escenario sería 100% Thrash el viernes hasta las 19.45).

Aparte de que los irlandeses tienen fama de dar un espectáculo por todo lo alto, la mañana ya había avanzado un poco y la gente estaba mucho más animada, había más público y con mucha más energía. Cuando un grupo se lo pasa bien en el escenario se nota, y es contagioso. Gama Bomb consiguió dar un conciertazo a pesar de la escasa media hora marcada por la organización y de empezar a las 11.40 de la mañana, sin duda dieron una gran muestra de profesionalidad y de ser un grupo con muchas ganas de tocar.

Tras el buen hacer de los irlandeses y de la cancelación de los españoles Haemorrhage, al parecer por un problema con los vuelos, nos dispusimos a ver la actuació de Necros Christos, que dieron una actuación terrorífica (en el mejor sentido de la palabra). Y tras ellos el thrash de Death Angel en el Mainstage 2 y el brutal death de Avulsed en el Altar.

Death Angel saltaron con mucha fuerza al escenario, sin embargo el sonido no les acompañó demasiado, aunque un público fiel no paró de darlo todo bajo un sol que ya comenzaba a quemar.

Los madrileños Avulsed por su parte se ganaron las alabanzas del público más extremo en el Altar, Rotten y los suyos dieron un buen concierto, que la gente agradeció.

Nos tocó perdernos a Steel Panter por comer, la tarde se avecinaba larga y teníamos una hora escasa para descansar y volver a deleitarnos con Sacred Reich.

Y así fue, con los thashers el Mainstage 2 ya estaba casi a reventar, a pesar de que el incesante sol pasaba ya factura. Dieron un repaso a sus temas más míticos y no defraudaron para nada, es más el público estuvo muy entusiasmado durante todo el concierto, y ellos, si bien es cierto que hicieron lo que se esperaba, también lo es que lo bordaron, finalizando con el clásico Surf Nicaragua, dejaron ganas de más en un púbico que ya esperaba con ganas a Exodus.

Pero antes, era el turno de ir al WarZone a ver a Cancer Bats, que sonaron brutales, y supieron llegar al público, algo que no había conseguido el día anterior Integrity, y que sin embargo fue decisivo en el desarrollo del concierto para que la gente se fuera contenta.

Legó la hora de Exodus, y el público estaba apunto de arder de nuevo por el sol, pero también por la brutalidad con la que tocaron durante todo el concierto, con un repertorio básicamente clásico, no dieron tregua a los presentes en ningún momento, y si bien es cierto que se hubiera agradecido este concierto un poco más tarde, también lo es que si hablamos solamente de la actuación y no de otros aspectos del grupo, no se les puede reprochar nada porque lo dieron todo y más, y se notó en el ánimo del público.

Tras un necesario descanso vimos a los grandes In Extremo, que en Noviembre nos deleitaron en Gijón y a Unearth, para ver lo que nos esperaría en el Resurrection 2012. A pesar de no tener un gran sonido (fue el gran hándicap de la mayoría de los grupos), ambos dieron unos grandes recitales como se esperaba de dos grupos de esta talla. Esperemos que así sea en Viveiro también, donde podremos verlos más de cerca.

Por fin llegó la hora de ver a Napalm Death presentando su último trabajo. Si hay una banda dentro del grindcore y estilos similares, que se ha mantenido digna durante los años y que tiene un público más que fiel, esos son Napalm Death, y lo demuestran cada vez que sacan un disco o cada vez que tienes la oportunidad de verlos en directo. Aunque tuvimos ciertos problemas para llegar a la hora, no nos perdimos gran cosa, puesto que tuvieron ,según nos contaron, ciertos problemas de sonido y el concierto se retrasó. Sin embargo, fueron de los pocos grupos que lograron tener un sonido acorde a su música, con la que, sin duda, consiguieron empapar a la gente , que no paró del principio al final del concierto, desde los temas del nuevo álbum a los más clásicos al final. Sin duda, para nosotros, uno de los grandes triunfadores del día, pero ¿Cuándo no lo son?

Por deleitarnos con los de Birmingham, nos perdimos casi la mitad del concierto de Machine Head, pero sinceramente, mereció la pena, y quizás fue por verlos después de Napalm…pero Machine Head se quedaron flojos y a veces incluso algo lentos, una gran sorpresa, ya que no habíamos oído más que alabanzas a la gran forma que el grupo demostraba en esta gira…

Darkest Hour en cambio ofrecieron un gran concierto y muy intenso, aunque no pudimos acabarlo por escaso intervalo que teníamos reservado para cenar.

Al volver, queríamos echarnos unas risas viendo al patético Axl Rose, y aunque ya íbamos concienciados, el ridículo superó nuestras expectativas, en un recinto abarrotado, solo se veían caras de risa, de decepción o incluso de rabia, por la agresión a la historia de los Guns N’ Roses que eso suponía.

No creo que nadie en su sano juicio dude de que Axl Rose debería retirarse y dejar de hacer el payaso por escenarios, y si alguien quiere ver algún resto digno de los Guns, que vaya a ver a Slash, el cual tocó al día siguiente y aunque no pudimos verlo, la información que nos llegó, fue la de que ofreció un grandísimo concierto.

Tras una horrible versión del Welcome to the Jungle, fuimos a ver a Entombed, que sería nuestro último grupo del día.

A pesar de estar ya cansados, nos animamos mucho con ellos, son una banda que a pesar de hacer  un death más ligero, en directo consiguen animar mucho el ambiente, y fueron una buena elección para acabar la noche. Son un gran grupo para ver una fiesta en directo, a pesar de lo reprochable de llevar tanto tiempo sin sacar un disco, dieron la talla.

 Día3. Domingo 17

 

El Domingo se presentaba como el día más bruto del festival, Desde Do Or Die a las 11.40 de la mañana hasta Lamb Of God a la 1 de la madrugada, se repartían por los distintos escenarios grupos de los que más deseábamos ver a todas horas.

Do Or Die, Girl School e Insomnium abrieron nuestro ultimo día del festival y ninguno fefraudó, todos con un Setlist potente pero el mismo hándicap del sonido.

Tras un breve descanso para comer, llegaba uno de los conciertos que más esperábamos y que para nosotros fue una de las mayores decepciones del Hellfest. Los clásicos Brutal Truth, ofrecieron un pésimo concierto, en el que tanta culpa tuvo la banda como el sonido. Si bien es cierto, que su “End Time” no está a la altura de sus mejores discos, y que puede decirse que es un grupo para ver en sala, también lo es que demostraron muy baja forma sobre el escenario, o eso o que sufrieron algún desencanto con el festival que los hizo salir al escenario sin ganas. De todas formas me pareció un concierto muy poco profesional, y las enormes ganas que teníamos de verlos por primera vez, chocaron de lleno con la realidad de que quizás Brutal Truth ya no son lo que eran.

Black Label Society nos levantó el ánimo. Zakk Wylde y los suyos hicieron lo que saben hacer como nadie, raramente defraudan y no fue una excepción. Quizás algo pronto en el timing de la organización, pero aun así el recinto estaba prácticamente lleno para escuchar los magníficos solos de Wylde y nadie se movió de allí hasta que acabaron.

Le tocaba el turno a Walls Of Jericho. Es la segunda vez este año que vemos a los de Candance y su brutalidad siempre es contagiosa, ni el cansancio ni el calor ni la polvareda impidieron que la gente se emocionara en el moshpit y que decenas de personas nadaran sobre el publico, siendo, casi sin duda, el concierto en el que más tuvieron que trabajar la gente de seguridad de la valla del escenario. Walls Of Jericho siempre ofrece un repertorio parecido, pero es inflalible, siempre con fuerza y conectando mucho con el publico.

 Y después nada menos que Hatebreed. Con ellos se notó que el sonido no era el deseado pero aun así también consiguieron conectar con el público, aunque mucho menos, sinceramente el concierto de este otoño en la sala Heineken de Madrid fue mucho mejor, esperemos que también lo sea el de Viveiro. Aunque es difícil que Hatebreed no cumpla y evidentemente lo hicieron, se les puede pedir más que cumplir a una banda de su talla.

Antes de que acabara Hatebreed nos fuimos corriendo al Altar para ver la que era otra de las actuaciones más esperadas para nosotros. Dying Fetus venían presentando su último disco “Reign supreme”.

Después de la decepción de Brutal Truth, y de la falta de calidad generalizada en el sonido, no sabíamos si hacernos muchas ilusiones. Sin embargo John Gallagher y compañía ofrecieron una actuación impresionante de principio a fin, presentando su nuevo álbum y acabando con sus clásicos. El sonido fue genial y sin duda fue uno de los mejores conciertos del festival en todos los aspectos, la banda debieron acabar el concierto exhaustos por la intensidad del mismo. Nosotros nos quedamos sin palabras al ver tanta calidad y tan bruta.

Tras ellos había mucha curiosidad por ver a los míticos Pentagram, que tras tantos años continúan dándolo todo sobre el escenario, frente a una amalgama de público que abarcaba rockers, heavies, punkys, viejas glorias…Sonaron contundentes y machacones sobre el escenario haciendo a todos recordar los clásicos olvidados.

Uno de los conciertos más esperados por nosotros era el de Mötley Crüe, las antaño estrellas del Glam Rock ahora envejecidas salieron al escenario ligeramente desconcertadas,pero a medida que calentaban fueron ofreciendo lo mejor de ellos mismo, finalizando con temas tan míticos como “Dr. Feelgood” o “KickStart My Heart” que hicieron disfrutar al público, el cual los despidió con una calurosa ovación.

Justo después comenzaba en el Mainstage2 la primera actuación de la noche de Slash ,que después actuaría junto a Ozzy & Friends. En un concierto que se hizo corto, interpretó sus dos discos en solitario encandilando al público a la perfección. También los presentes pudieron deleitarse con algún tema de Velvet Revolver y varios de Guns & Roses, superando claramente la lamentable actuación de  su antigua banda el día anterior, y temas como “Paradise City” cerraron el show.

Poco después comenzaban en el Altar “Children of Bodom”. Los fineses llevan girando casi los 15 años que llevan de trayectoria, lo que hace que sus directos rozen la perfección, todo muy preparado y estudiado. El setlist fue muy similar al del Sonisphere de Madrid, con clásicos de sus primeros trabajos, que les dieron la fama, lo cual se agradece porque el bajón de originalidad en sus últimos álbumes es más que evidente. Temas como “Warheart”, con la que abrieron, “Everytime I Die”, “Downfall” o incluso “Deadnight Warrior” con el que el público se volvió loco. Buen sonido y buena actuación de los finlandeses, aunque desde nuestro punto de vista enturbiada por la abundante lluvia que volvía embarrar el recinto y llenaba de gente la carpa hasta límites incluso incómodos para poder disfrutar a gusto del show.

Mientras tanto, en el Mainstage1, estaba ya actuando bajo la lluvia Ozzy & Friends, que había empezado justo al terminar Mötley Crüe. Ozzy sustituían a Black Sabbath, que tuvieron que cancelar por problemas de salud de Tony Iommi, pero con su acertado setl list y la cantidad de estrellas que había sobre el escenario, como Slash y Zakk Wylde, trataron de hacernos olvidar interpretando temas como “N.I.B.” o “Ironman”, clásicos de Black Sabbath que no podían faltar. El set se dividió en dos. Primero, uno centrado en Ozzy, donde no faltaron “Shot in the Dark” o “Bark at the Moon”. Después, Black Sabbath, aunque Ozzy tuvo que terminar el show antes de tiempo debido a problemas con su voz, que parece que ya no está tan en forma como antes…

Para terminar, a pesar de la lluvia y el cansancio de los 3 intensos días, no podíamos perdernos en el Mainstage2 a Lamb of God, quienes ofrecieron un show cargado de intensidad. Los de Virginia hicieron las delicias del público con un setlist más que acertado. Tanto Mark Morton como Willie Adler estuvieron al 100% en su actuación (no fallaron ni un armónico). A quien se notó un poco bajo de volumen fue a John Campbell, pero con una actuación transparente, directa y muy compenetrado con el público. Por otro lado, Randy Blythe estuvo de película, no paró en ningún momento de moverse y, presumiendo de su pedazo de voz. Me atrevería a decir que somó incluso más definida y más contundente que en estudio. En cuanto a Chris Adler, tuvo una actuación magnífica, con la puntualización de que el sonido de la batería no fue el que esperaba, pero su técnica hizo de esto un mal menor.

Nos despedimos del festival encantados con todas las instalaciones, sobre todo las de la zona de prensa, en las que casi no faltaba de nada.

HASTA EL AÑO QUE VIENE!

 

*Pictures from www.helfest.fr

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